lunes, junio 15, 2009

En estos días en que  escuchamos cada vez mas sobre enfermedades, epidemias, alergias etc surge una nueva opción curativa, llamada Biomagnetismo, que vale la pena tomar en cuenta como alternativa a la medicina tradicional.

Yo me puse en manos de mi maestra de Pilates, Marisa Velásquez, quién tomó el curso de Biomagnetismo, y me ha ayudado muchísimo con mis alergias. Quienes me conocen de mucho tiempo atrás, saben que el 80% del tiempo lo paso con la naríz muy tapada y que a estas alturas de

l año ya estaría hablando completamente costipada. Pues bien, después de 3 sesiones de Biomagnetismo el tema de mi rinitis alérgica está mucho mas controlado, el uso de medicamentos lo he reducido a casi nada (cosa que me tiene muy felíz y con muchos ánimos).

Lo mejor de todo es que ya puedo dormir sin roncar y sin pasar mala noche sintiendo que me falta el aire.

Te dejo un artículo escrito por Marisa para contarte mas a fondo de qué se trata esta terapia y los beneficios de la misma. Disfrútalo, está súper interesante y si te quedas con ganas de saber mas o de probarlo también encontrarás sus datos para que te pongas en contacto con ella.

 

¿Qué es el Biomagnetismo?

El biomagnetismo es un procedimiento de orden físico que detecta 

en forma cualitativa e indirecta por medio de imanes naturales de mediana intensidad, las alteraciones fundamentales del pH (potencial de hidrógeno) de los órganos internos del cuerpo humano. En el año 1988, el médico y científico mexicano Dr. Isaac Goiz descubrió que existe una resonancia vibracional entre dos órganos con polaridad contraria, y a esto se le conoce como la "Teoría del par biomagnético”.

En la práctica el Biomagnetismo demuestra que aplicando imanes de una determinada fuerza y polaridad en puntos específicos del cuerpo, se consigue exterminar en tiempo breve, virus, bacterias, hongos o parásitos, que son causa de la mayoría de las enfermedades graves del hombre, incluso algunas en las que la medicina oficial no siempre reconoce una etiología microbiana como la diabetes, el cáncer, la artritis y otras. Los que hemos tenido la fortuna de presenciar los resultados del Biomagnetismo, podemos testimoniar que en pocas sesiones, un gran porcentaje de pacientes experimentan rápidas y notables mejorías, que no se dan comúnmente con otros tratamientos.

El Par Biomagnético, podríamos graficarlo como la existencia en el cuerpo de puntos específicos que van hermanados y presentando polaridades magnéticas contrarias, Norte y Sur como en un imán común. Al igual que en el caso de los puntos de acupuntura, la ubicación de estos pares biomagnéticos están ya definidos por el Dr. Goiz en un mapa del cuerpo.

Con el transcurso del tiempo se fueron descubriendo nuevos pares hasta llegar hoy a una cifra cercana a los 250 pares.

Lo sorprendente es el descubrimiento de que cuando estos pares se desequilibran, en el polo sur de ellos se concentran focos de determinados virus (ya identificados por sus nombres) en un ambiente de pH ligeramente más ácido, mientras que en el polo norte se ubican ciertas bacterias también previamente identificadas, pero en un medio de pH algo más alcalino que en el resto de los tejidos.

El Dr. Goiz logró determinar además que entre ambos focos de virus y bacterias se establece una comunicación a distancia, en forma de ondas electromagnéticas, en lo que se conoce como bioresonancia magnética, lo que permite la retroalimentación energética entre dichos microorganismos, los que se potencian en su virulencia y capacidad de resistencia frente a los anticuerpos del sistema inmune.

Cuando a través de un singular test se identifican los pares biomagnéticos desequilibrados e infectados, sobre los puntos correspondientes de estos pares, se colocan imanes de la misma polaridad y de una fuerza superior a los 1000 gauss, lo que produce una interrupción de la retroalimentación energética y simultáneamente se tiende a corregir el pH alterado. Esto redunda en el exterminio de los mencionados microorganismos que pierden su sustento energético.


Hay que destacar que el Biomagnetismo extermina con gran efectividad especialmente a los virus, lo que la medicina convencional hasta la fecha no consigue. Por su pequeñísimo tamaño y rapidez de reproducción el virus no soporta el impacto magnético que altera su ADN y produce un verdadero cortocircuito en su estructura electromagnética. Al liberarse de estos indeseables huéspedes el paciente experimenta substanciales mejorías.

 

El par biomagnético tiene tres elementos bien definidos:

El nivel energético normal (NEN) en donde el pH es prácticamente neutro y en donde se lleva a cabo todas las funciones vitales normales del organismo humano.

El Polo Positivo que se genera por exceso de H+ (hidrogeniones) en donde el pH es ácido y da lugar a la presencia del virus.

El polo Negativo que se genera por déficit de H+ y por la presencia de radicales libres complejos con polaridad negativa en donde el pH es alcalino, dando lugar a la presencia y desarrollo de bacteria.

El par biomagnético viene a definir cada una de las patologías conocidas del cuerpo humano, por su ubicación en dos órganos bien identificables.

 

Qué se puede tratar con Biomagnetismo?

En teoría, el Biomagnetsimo puede ejercer un efecto de corrección sobre todas las distorsiones energéticas que se alberguen en un organismo enfermo, cualquiera sea su origen. No obstante la curación absoluta sólo será posible cuando dicha distorsión energética no haya causado un daño estructural (celular) irreversible y cuando la capacidad de reparación no haya sido abolida por efecto del agente causal o la droga aplicada previamente para intentar el control de la enfermedad.

 

Efectos colaterales.

El Biomagnetismo es una terapia externa y se podría considerar como el más ecológico de los tratamientos para la salud, puesto que no requiere punzar y cortar el cuerpo, administrar drogas, realizar maniobras bruscas, y por lo mismo no causa ningún efecto nocivo a futuro en los pacientes. Sólo los pacientes que están pasando por procesos de quimioterapia o radioterapia deben evitarla.

 

Tratamiento preventivo.

El Biomagnetismo es también un procedimiento preventivo de la salud porque puede detectar, diagnosticar, y corregir oportunamente, las alteraciones fundamentales del PH que dan origen a las enfermedades incluso antes de que ocurra la manifestación clínica. Todos sabemos que es preferible "prevenir que curar", sin embargo no hay consciencia real de lo que ello significa.

 

Problemas de salud tratables con Biomagnetismo:

HIV, Cáncer, Síndrome de Gillain-Barré, Parkinson, Diabetes tipos I y II, Tuberculosis aviar, Alzheimer, Meningitis, Paludismo, Sinusitis, Escabiosis o Sarna, Gonorrea, Histoplasmosis, Ravia, Gastritis, Paperas, Asma, Toxoplasmosis, Tosferina, Tuberculosis, Sífilis, Leishmanía, Pneumonia, Lepra, Rubeola, Micosis pulmonar, Difteria, Psoriasis, Candidiasis, Brucelosis, Hepatitis A, B y C, Triquiniasis, Sarampión, Amibiasis intestinal, Botulismo, Enfermedad de Lyme, Viruela, Cólera, Roseola, Tétanos, Varicela, Ebola, Artritis Reumatoidea, Artritis Generalizada, Lupus, Leucemia, Chagas, Ceguera de los Ríos, Poliomielitis, Neuralgias del Trigémino, Trastorno Bipolar.

Insomnio, Miomas, Infertilidad, Catarros, Verrugas, Pleuritis, Hongos vaginales, en boca, manos y/o pies, Caspa, Hemorroides, Diabetes insípida, Síndrome de tunel carpiano, Codo de tenista, Dolor de várices, Pérdida de equilibrio vertical, Dislexia (Tartamudez), Inflamación del nervio óptico, Cataratas (no muy avanzadas se revierten), Hiperglobulia, Problemas intestinales, Fatiga, Dolor crónico de cabeza.

Disfuncionales:

Disfunción de los Sistemas Simpático y Parasimpático, Disfunción Pineal, Disfunción Hipófisis, Disfunción Paratiroides, Disfunción Tiroides (no siempre se corrige, pero sí las causas que le dieron origen y que pueden traer aparejadas otras enfermedades), Disfunción Timo, Disfunción Ovarios, Disfunción Testículos, Disfunción Píloro, Disfunción Bazo, Disfunción del Peritoneo, Disfunción del Duodeno, Disfunción Cólon, Disfunción Intestinal, Disfunción Próstata, Disfunción Suprarrenales, Disfunción de la Vejiga, Drenaje Linfático, Taquicardia.

Emocionales:

Fobias, Ataque de pánico, Miedo, Depresión, Tristeza, Soledad, Angustia, Ansiedad, Agresividad extrema, Tendencias suicidas, Frigidez, Secuelas psicológicas dejadas por aborto, embarazo perdido, hijo no deseado y/o falta de autoestima.

Enfermedades infecciosas:

Todos los fenómenos patógenos que dan origen y desarrollo a las enfermedades ya sean virales, bacterianos, micóticos y parasitarios están soportados por alteraciones del pH normal (PH Neutro), debido a que los microorganismos producen fenómenos bioenergéticos dentro de los órganos internos que los contienen, induciendo una desviación del pH hacia valores que les sean propicios para su supervivencia.

¿Se puede utilizar junto a otras terapias?

El Biomagnetismo es compatible con cualquier otra forma de terapia de tipo energético, es decir, puede utilizarse en conjunto con homeopatía, flores de Bach, Reiki, bioenergética, etc. También puede utilizarse en conjunto con tratamientos alopáticos tradicionales, sin embargo, es frecuente que una vez comenzado el tratamiento con Biomagnetismo las dosis de remedios previos al tratamiento biomagnético sean disminuidas gradualmente, incluso por el médico tratante convencional. Ocurre esto por ejemplo en pacientes diabéticos de tipo II e insulinodependientes. Una vez que los controles de glucemia indican que ésta va disminuyendo "espontáneamente" es dable esperar que el médico diabetólogo recomiende a su paciente la disminución de insulina de acuerdo a un programa establecido. Lo mismo puede ocurrir en pacientes con inmunodeficiencia, o VIH positivos, después de comenzar la terapia con Biomagnetismo manifiestan una mejora notable en su condición y pueden comenzar a modular las dosis de los fármacos que tomaban antes de la terapia biomagnética. Esto es así en muchas otras enfermedades. Lo importante es que el paciente mantenga un contacto fluido con su médico tratante y en conjunto con él logren establecer el mejor camino para la recuperación de la salud.

 

¿Cuánto tiempo dura el tratamiento?

Ningún enfermo es igual a otro ante una misma enfermedad o cuadro sindromático. Influye en esto la edad, el estado nutricional, la carga tóxica previa, el tiempo de evolución de la enfermedad, los remedios recibidos previamente, las lesiones que ya están instauradas en el cuerpo, factores psicológicos y emocionales, entre otros. En promedio pueden requerirse 4 o 5 sesiones, pero el número real lo determinará el mismo paciente.

 

¿Me puedo enfermar de lo mismo nuevamente?

Los tratamientos con medicinas no convencionales conllevan una toma de conciencia real del papel que le corresponde al enfermo en su proceso de curación. Y si el paciente se compromete con ello, la lógica indica que no debería enfermar de lo mismo o en forma tan grave, pues ya sabrá reconocer qué tiene que hacer para evitar enfermar. Cuando un enfermo crónico que ha arrastrado la cruz de una enfermedad por mucho tiempo es aliviado de ella, el sentido común le indicará que debe evitar aquellos factores que le hicieron cargar dicha cruz. Aún así, es recomendable controles preventivos cada 6 meses.


1 comentarios:

Ana dijo...

Hola Fabiana. Al leer el contenido del blog lo encuentro muy interesante. según entiendo tu intención con la creación del blog es difundir el conocimiento de pilates y todos sus beneficios. Está bien bueno hacerlo a través de este medio que permite llegar a tantas personas en diferentes lugares. yo también realizo un intento similar aunque mucho mas sencillo. Me encantaría establecer contacto y mantener un intercambio que sea enriquecedor.

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